Utiliza los mismos medios que los publicistas, y es que aunque los criterios y las metas no sean las mismas, los creativos publicitarios, como los antipublicitarios, viven en la misma sociedad y con los mismos valores.
Desde la época del fordismo existen distintos movimientos antipublicidad que, como consecuencia de su enorme movilización, se han convertido en la propia publicidad de la contrapublicidad. El caso del ’Decapitador de Londres’ es tan interesante que hasta la policía intenta encontrarlo, pero aún no se tienen noticias de su identidad.
Se han dado numerosos casos de ’piratas’ y ’rompe-anuncios’ que en su tiempo de trabajo, justamente eran los creadores publicitarios. ¿Qué sucede con la sociedad del consumo de hoy en día? Compramos las marcas, pero desprestigiamos a las multinacionales. Queremos ostentar delante de los demás, pero criticamos el enorme movimiento globalizador actual.
Las causas de los movimientos antipublicidad se basan en la saturación publicitaria del espacio público, por el auge de las nuevas tecnologías y, sobre todo, porque dejamos atrás la antigua ley de la oferta y la demanda. Como decía Naomi Klein en su libro ’No Logo’: “hay algo no demasiado profundo en nuestra mente que hace que disfrutemos al ver subvertidos y ridiculizados los símbolos del poder corporativo”.
La sociedad se contradice ella misma: una sociedad del consumo que a la vez pretende diferenciarse de las grandes marcas.»
La verdad que es increíble cómo los que intentan ser antipublicidad se convierten en la propia publicidad...y crean revistas, carteles, manifestaciones, eventos...(véase adbusters)