La campaña publicitaria del Ave-Renfe, bajo el título “Nuevos tiempos. Nuevos trenes”, incluye anuncios como el siguiente:

“La mejor manera de proteger la naturaleza, es imitarla”, dice el eslogan.
Pero, ¿qué naturaleza imita el AVE?
El AVE genera enormes impactos ambientales, como grandes movimientos de tierras y enormes desmontes, túneles y viaductos. Y, sin embargo, el gasto energético por persona desplazada que supone es muy elevado: similar al del avión si se tiene en cuenta en el cómputo el ciclo global del transporte, esto es, la energía necesaria para construir y mantener las infraestructuras, fabricar los vehículos, impulsarlos y, al final de su vida útil, deshacerse de ellos (Antonio Estevan y Alfonso Sanz: "Hacia la reconversión ecológica del transporte en España". Catarata, 1996).
Es curioso que el águila del anuncio es el águila de cabeza blanca calva (Haliaeetus leucocephalus), una ave rapaz americana famosa por ser el símbolo nacional de los EEUU (aparece en su escudo nacional). En todo caso, las "otras" aves salen mal paradas cuando hablamos de trenes:
Durante un periodo de dos años, se han realizado una serie de transectos a lo largo de un tramo de vía de ferrocarril, con objeto de estudiar la mortalidad cuantitativa y cualitativa de diferentes especies de aves.
El estudio se ha realizado en la línea de ferrocarril Madrid-Ávila, concretamente en el tramo que une las estaciones de Las Zorreras y El Escorial, en la provincia de Madrid. Este tramo atraviesa distintos tipos de vegetación, destacando los encinares adehesados (Quercus rotundifolia), las fresnedas (Fraxinus angustifolia) y los melojares (Quercus pyrenaica).
Se han encontrado un total de 94 cadáveres correspondientes a 37 especies distintas de aves. Las especies más accidentadas son, el cárabo común (Strix aluco), la corneja negra (Corvus corone) y el mochuelo (Athene noctua).
Es lógico pensar que el impacto en aves debido a líneas de alta velocidad es mayor, pero no hay ningún estudio sobre ello o, al menos, no ha interesado hacerlo público.
En numerosos estudios, realizados en ocasiones por la propia R.E.E., se ha confirmado que la colisión y la electrocución con tendidos eléctricos son una de las principales causas de mortalidad no natural para aves grandes como el águila imperial ibérica, el águila real, el águila-azor perdicera, los buitres leonado y negro, la cigüeña blanca o la avutarda.
Pero hay un problema de fondo aún mayor. Es frecuente que la publicidad asocie a la Naturaleza características irrelevantes y olvide las características que mejor la definen. Las altas velocidades no son algo representativo de los ciclos naturales, sino que, antes bien, los ciclos naturales destacan por medirse en tiempos tan lentos como para quedar fuera del alcance de los seres humanos. En concreto, la formación natural de las bolsas de petróleo -carbono orgánico enterrado hace 440 millones de años- es lo que posibilita que el AVE alcance hoy unos costosísimos 300km/h. ¿Qué naturaleza imita el AVE?
Alesia Khadyieva, Ecologistas en Acción.