Las radios libres españolas se mueven. La nueva Ley Audivisual las tiene en cuenta por primera vez, pero para ponerles aún más trabas. Hacer comunicación aternativa es difícil, sobre todo cuando la competencia comercial y las instituciones se empeñan en eliminar todo lo que esté fuera de su mano:
«Se trata de leyes que se han desarrollado con prisas, sin debate, de espaldas a la ciudadanía y sin contar con los agentes sociales, solo dando respuesta a los intereses de UTECA (patronal de las medios comerciales).
El proyecto de ley que se está tramitando pone en riesgo la viabilidad del sector audiovisual, el texto elimina el concepto de servicio público para los prestadores privados exonerándolos de las obligaciones y responsabilidades a pesar de que se benefician del uso de un recurso común como es el espectro radio-eléctrico.
Con esta desregulación del sector se pone en el disparadero miles de puestos de trabajo ante la tendencia a la subcontratación y precarización del empleo, que también se derogan el Estatuto de la Radio y Televisión Pública y la Ley del Tercer Canal, abriéndose la posibilidad de que la gestión del servicio publico de comunicación audiovisual pueda cederse a terceros permitiéndose la privatización total o parcial de la organización, producción y emisión de los canales públicos de nueva creación.
Se ponen impedimentos al desarrollo de las emisoras comunitarias y no se garantiza su existencia además de que el contenido del proyecto de Ley no se destina al interés general y al desarrollo de derechos fundamentales como la libertad de expresión y el derecho a recibir una información plural. Más bien reduce la figura del ciudadano a la de consumir de los medios de comunicación.
Por estos motivos, conscientes de que el actual Proyecto de Ley responde a los intereses de las grandes empresas del sector de la comunicación y no al interés general proponemos una Ley Audiovisual que sea fruto de un verdadero debate y contenga las siguientes propuestas:
* Medidas para garantizar la pluraridad en los medios y obligaciones destinadas a los operadores privados para que cuenten con una programacion de calidad que atienda al interes general, un porcentaje de produccion propia.
* Medidas para el matenimiento del empleo estable y de calidad, el cumplimiento de los compromisos de contratación por parte de los medios privados, impidiendo la subcontratación y precarización del trabajo.
* Garantías para el futuro y la viabilidad de RTVE y de sus centros territoriales,evitando aprovechar la carencia de recursos actuales para externalizar la produción.
* Medidas para impedir la privatización total o parcial de las radiotelevisións autonómicas
* La existencia de Consejos informativos y estatutos de redacción, para garantizar una información independiente y de calidad.
* El fomento de la participación ciudadana en los medios de comunicación, garantizando el derecho de acceso en los medios o medidas que garanticen la viabilidad de las emisoras comunitarias
* El desarrollo del derecho a la diversidad lingüística incorporando porcentajes de programacion en galego, euskera y catalán en sus respectivos territorios
* Un regulación que de estabilidad al sector audiovisual y que garantice un servicio a la ciudadania.
De nosotros y nosotras depende que todavía se pueda cambiar a mejor el contenido de esta ley, por eso realizamos un llamamiento a los trabajadores y trabajadoras de las empresas del sector audiovisual, a las organizaciones sociales de la comunicación y a la ciudadania a que se movilice y participe en la concentración del 9 de febrero de 2010 a las 12:00 ante el Senado.»