
Los refrescos carbónicos son perjudiciales para la salud
En el mercado existen muchos tipos de bebidas no alcohólicas. Entre ellos bebidas carbónicas como la limonada o la cola, y refrescos y zumos concentrados de fruta. Ninguno de estos refrescos es beneficioso para la salud. Quitan la sed y aportan una gran cantidad de energía en forma de calorías, pero por regla general no contienen nutrientes útiles para el cuerpo (algunos refrescos tienen vitamina C añadida). Un exceso de bebidas dulces puede provocar problemas de peso y la aparición de caries. Los niños que toman muchas bebidas azucaradas suelen tener menos apetito, lo cual se traduce en pérdida de peso y malnutrición.
Las bebidas carbónicas sin minerales tienen un efecto desmineralizante -contienen carbono, que se adhiere al cuerpo de los propios minerales-. Los refrescos están compuestos asimismo de muchos aditivos (endulzantes, potenciadores de sabor, colorantes y conservantes) que no tienen ningún valor nutritivo y pueden provocar alergias. Las bebidas bajas en calorías hechas con endulzantes artificiales son ligeramente preferibles a las bebidas azucaradas, porque no provocan caries ni problemas de peso. Pero crean adicción a los sabores dulces.
Las bebidas deportivas están especialmente pensadas para las personas que realizan ejercicio físico con regularidad. Se dividen en dos grupos: las bebidas isotónicas, cuya función es la de reponer los fluídos corporales y las sales minerales perdidas a través del sudor; y las bebidas con hidratos de carbono, que proporcionan energía. Las segundas, sin embargo, contienen mucha glucosa o dextrosa, lo que significa que son perjudiciales para los dientes y que no ayudan a mantener unos niveles de azúcar en sangre estables. Lo mejor es sustituir los refrescos azucarados por zumos de fruta recién exprimida o por agua.
Los refrescos de cola (hechos con el extracto de las semillas del árbol de cola) son muy populares. La bebida de cola original la inventó en 1886 un farmacéutico estadounidense, John Styth Pemberton, con un propósito medicinal. Preparó una mezcla de hojas de cola, frutos secos de cola y cafeína para curar la resaca y los dolores de cabeza. Una década más tarde, se creó otra bebida de cola para tratar la dispepsia. Actualmente ya no se emplean las hojas de cola en la fabricación de los refrescos. El efecto estimulante proviene de la cafeína y el consumo excesivo de ésta se asocia a una serie de efectos secundarios. Entre ellos:
Mayor riesgo de parto difícil.
Un efecto estimulante en las glándulas suprarrenales y en el sistema nervioso, y un ritmo cardíaco más rápido.
Un aumento de la acidez de estómago, mayores niveles de azúcar en sangre y un aumento de la descomposición de grasa.
Ansiedad, insomnio y taquicardias en individuos sensibles a la cafeína.
Ansia y síndrome de abstinencia tales como dolores de cabeza, irritabilidad y vómitos, cuando se deja de tomar.
Una mayor pérdida de calcio.
Un efecto diurético.
Posible relación con tumores benignos de mama y quistes en las mujeres.
Fuente:
Artículo del libro "Guía práctica de la Dieta Sana" de Plaza y Janés