La poesía dejará de ser una cosa triste
cuando empiece a tener que ver con la vida de la gente,
cuando la gente vuelva a ser la que decide qué hacer
con sus vidas y con sus palabras,
mientras tanto
todo esto que hacemos seguirá siendo literatura.
Antonio Orihuela
Viernes 12 de agosto de 2011
La poesía dejará de ser una cosa triste
cuando empiece a tener que ver con la vida de la gente,
cuando la gente vuelva a ser la que decide qué hacer
con sus vidas y con sus palabras,
mientras tanto
todo esto que hacemos seguirá siendo literatura.
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