Vacaciones
Lo había leído en un poema. Decía que la flor del azahar tiene un olor que hace que los recuerdos más lindos vividos (o no vividos) aparezcan.
Pero fue cuando llegué a esa ciudad, un 1 de mayo, cuando me di cuenta de que ese era el mismo olor del patio de mis abuelos, donde pasaba las vacaciones de mi niñez jugando entre los naranjos.
La muñeca china
De pequeña tenía una muñeca de esas que llamaban muñecas chinas, aunque no hubiesen sido fabricadas en aquél país. Era una muñeca muy delicada, así que su madre se la guardaba y sólo le dejaba jugar con ella cuando estaba mala: no había médico para los pobres y la muñeca se convertía en el consuelo más efectivo contra la enfermedad.
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