Ficha: Huertos urbanos de ocio


 

OBJETIVOS

Los huertos comunitarios, vecinales o de ocio, públicos o privados, cedidos u ocupados, van poco a poco teniendo su hueco en nuestro entorno próximo. Se trata de experiencias que además de crear red comunitaria de barrio y servir para producir alimentos, constituyen una interesante actividad de ocio que permite relacionarse con los demás, hacer ejercicio, tomar el aire (sobre todo en los huertos menos urbanos). Es un ocio interesante para cualquiera, pero quizá se pueda destacar la importancia que puede tener para ancianos que han vivido siempre en el medio rural y que por circunstancias deben mudarse a la ciudad.

Más allá de las verduras y hortalizas recolectadas, el huerto tiene una gran potencialidad como espacio autogestionado que fortalece las relaciones comunitarias, lugar de encuentro y construcción colectiva de identidad en la que todo el mundo puede aportar ideas y conocimientos (emigrantes, personas mayores, jóvenes…).

A partir de la experiencia colectiva se pueden desarrollar otras actividades en espacios colectivos tales como fiestas y comidas populares, realización de talleres temáticos, reutilización de envases, artesanía,…

NECESITAREMOS

Es fundamental contar con un grupo de gente para que participe en el proyecto y un terreno público, privado, cedido por la administración competente o, en su defecto, un solar ocupado para ubicar el huerto.

A parte, habrá que contar con herramientas para las labores del huerto, tierra vegetal, una toma de agua para instalar un sistema de riego, preferiblemente por goteo, una zona para realizar compost, variedades de semillas locales,…

GESTIÓN

Una vez localizado el terreno, el grupo de personas interesadas deberán diseñar y planificar el huerto teniendo en cuenta, la mejor orientación y organización de las parcelas, las labores necesarias en cada época del año, el calendario de cultivos de cada planta a cultivar, los cuidados que requieren, calendario de tareas para cada persona, etc. Además, será necesario un proceso de autoformación en agroecología.

EXPERIENCIAS/DIFICULTADES

El conseguir un espacio público para crear el huerto urbano no es sencillo, pero empieza a estar presente en algunos de los barrios y pueblos del estado español. En países como Reino Unido, Alemania o Dinamarca, tienen legislación que obliga a las administraciones a proporcionar espacios para este tipo de proyectos. Existen muchas experiencias a nivel internacional en proyectos de agricultura urbana, en muchas ciudades de todos los continentes, tanto en espacios privados como públicos de una forma más colectiva.

Aquellos huertos urbanos que están sujetos a la informalidad (ocupación), tienen siempre la amenaza del desalojo y, con ello, de la desaparición de todo el trabajo colectivo puesto en marcha, aunque siempre permanecerá el bagaje de la experiencia colectiva puesta en marcha. Es evidente que existe una gran resistencia por parte de las administraciones a reconocer el uso del espacio público por parte de la ciudadanía.

Algunos ayuntamientos promueven huertos de ocio o comunitarios, cediendo terrenos públicos para que vecinos y vecinas o colectivos diversos pongan en marcha cultivos para autoconsumo, en la mayoría de los casos siguiendo directrices agroecológicas. Además de tener propósitos productivos, se obtiene otras ventajas por su valor educativo, cultural, de fortalecimiento de las relaciones comunitarias y colectivas, de ocio… así como potenciación de hábitos nutricionales saludables. Infórmate en tu ayuntamiento sobre la posibilidad de utilizar suelo público para realización de proyectos de agricultura urbana comunitaria.

ENLACES:

Huertos urbanos en Madrid, Londres, Berlín:
http://surcosurbanos.es/HUERTOS_URBANOS_2009.pdf

Red de huertos de Barcelona:
http://huertosurbanosbarcelona.wordpress.com/